Recoge necesidades mediante encuestas anónimas, entrevistas breves y observación. Deja que la IA agrupe patrones sin identificar personas, priorizando barreras más frecuentes. Co-crea un acuerdo de accesibilidad con la clase: tiempos flexibles, material alternativo, canales de ayuda y lenguaje claro. Revisa el documento cada dos semanas, incorporando aprendizajes. Registra qué apoyos se usan realmente y cómo impactan la participación, para sostener mejoras informadas y participativas.
Genera borradores de consignas, rúbricas y recursos con IA, luego pruébalos con un pequeño grupo diverso. Pide que usen lectores de pantalla, subtítulos y modos de alto contraste. Observa fricciones y confusiones; ajusta instrucciones, ejemplos y longitud de tareas. Incluye una microevaluación para verificar comprensión esencial. Documenta cambios y razones, creando una bitácora de diseño que facilite replicar o adaptar la actividad en cursos futuros con mayor calidad inclusiva.
Lanza la actividad con un mapa visual de pasos, tiempos negociados y opciones claras. Durante la ejecución, la IA puede ofrecer recordatorios personalizados y resúmenes de progreso. Programa momentos de verificación de comprensión, silencio productivo y apoyo entre pares. Al cierre, recoge evidencias de aprendizaje multimodales y reflexiones metacognitivas. Analiza resultados con la clase, acuerda próximos ajustes y comparte un repositorio abierto con materiales finales accesibles y mantenibles.